Historieta ArgentinaReseñas

“Husmeante” de Carlos Trillo y Cacho Mandrafina

Análisis del rescate de la obra de Carlos Trillo y Cacho Mandrafina, por Historieteca Editorial.

Este trabajo, de corte netamente adulto, que combina hábilmente género negro, ciencia ficción, política, sexo y humor, fue pergeñado por la infalible dupla artística integrada por  Carlos Trillo en los guiones y Cacho Mandrafina en el dibujo, viendo la luz en Don, la revista de Juan, y la primera época de Fierro: Historietas para sobrevivientes (Ediciones de la Urraca), donde terminó de serializarse, entre 1983 y 1985. Aprovechando plenamente ese trasfondo de época; plena ‘primavera democrática’ Argentina, para desarrollar una crítica social y política tan filosa (entonces) como actual (ahora). Con una reedición posterior en los noventa, a cargo de Doedytores, hoy descatalogada, no fue sino hasta fines de 2025 que, merced al esfuerzo de Historieteca Editorial (revitalizando su línea ‘Clásica’), llegó a las bateas este libro de 64 páginas, B/N, formato 24×17 cms. que recupera la obra íntegramente, además de incluir el prólogo original de Fernando A. García.

SIEMPRE ES LO MISMO, NENA 

En un futuro distópico pero no muy lejano, temporalmente hablando, el mundo se encuentra dividido por un conflicto de larga data entre la humanidad y seres de una nueva raza, con malformaciones varias, conocidos como ‘mutantes’. Son tiempos de desigualdad económica y gran ebullición popular (con huelgas, movilizaciones y elecciones a la orden del día), en los que un petiso hombre de mediana edad, veterano de guerra, intenta ganarse la vida como detective privado y/o sicario de ocasión, informal labor que otorga el rótulo de ‘Husmeante’ a quienes la desarrollan. Sin ningún tipo de escrúpulos ni valentía alguna, pero con mucho pragmatismo y numerosos contactos, ofrecerá sus servicios al mejor postor, intentando alcanzar un único, mezquino objetivo: sobrevivir en esa sociedad decadente.

Encargo para gente de alta sociedad.

Con nueve episodios de apenas cinco páginas (curiosa extensión, cuánto menos) tienen lugar los distintos casos en los que se involucra el abyecto protagonista, que va ‘mostrando la hilacha’ y presentándose ante los lectores, desde su propio y cuestionable accionar cotidiano. Ello implica desde trabajar alternativamente para ambos bandos en pugna, en la previa a las elecciones que decidirán las nuevas autoridades de la ciudad, como se ve en las dos primeras entregas (donde queda claro que el status-quo imperante, claramente favorece sus intereses), hasta traicionar a las personas que lo contratan, si surge alguna mínima posibilidad de sacar una ‘mejor tajada’ por el camino. La única forma de empatizar con este sujeto, es entrar en el juego que propone la miniserie, humor mediante, cosa de no tomárselo muy en serio. 

ALGO HA CAMBIADO

Entre las múltiples colaboraciones de la dupla Trillo-Mandrafina, Husmeante se ubica cómodamente dentro de un puñado de obras ‘descontracturadas’, aunque no por ello, menos interesantes, entre las que se incluyen El Caballero del Piñón Fijo, aquellos recordados unitarios mudos realizados para la Super-Humor, publicación en cuyo número uno viera la luz Los héroes están cansados, histórico autoconclusivo (su primer trabajo conjunto), que, con buen tino, esta edición republica a modo de material extra. No es difícil imaginar a ambos creadores divirtiéndose al momento de gestar estas historias, abordando, simultáneamente, una agenda de temas que durante mucho tiempo fueron tabú en la sociedad de entonces, con énfasis en el erotismo, los manejos propios de la política y hasta el capitalismo.

Gajes del oficio.

A la proeza autoral de plantear, desarrollar y resolver guiones de tal brevedad, siempre con una vuelta de tuerca simpática e ingeniosa, el recordado escriba agrega un tono y climas muy logrados, donde todo, desde la genial inversión de estereotipos y lugares comunes, hasta resoluciones que lindan con lo fantástico, puede ocurrir. Ese verosímil no sería posible, sin el logrado planteo gráfico que lleva adelante su talentoso co-equiper, con una minuciosidad impresionante a la hora de imaginar los distintos entornos urbanos por los que transita el boggartiano antihéroe, o dando vida a la disfuncional galería de personajes (femeninos, masculinos, humanos y mutantes) con los que trata a diario. 

Con más puntos a favor que en contra, Husmeante termina siendo una lectura ágil y entretenida, de esas que admiten, cada tanto, alguna revisita. Reflejo del gran momento que atravesaban dos entusiastas creadores del medio, pero también, de una década muy significativa, tanto para la historieta, como para la cultura del país en general. Bien por Historieteca, que la devolvió a las bateas nacionales en un volumen de impecable factura.  Que, obviamente, nos permitimos recomendar.

Mariano Sicart

Rosarino, 45 años. Licenciado en Comunicación Social (UNR). Comiquero por naturaleza, casi. Cinéfilo. Voraz lector, accidental escritor.