Historieta ArgentinaReseñas

“Los días del Gitano” de Walter Slavich y Enrique Breccia

Análisis del serial de Walter Slavich y Enrique Breccia, recuperado por Doedytores .

Recientemente, el sello de Javier Doeyo se ocupó de la recuperación de una maxiserie publicada de manera parcial en nuestro país (entre 1994 y 1996), durante el tramo final de Skorpio, antología de la extinta Ediciones Récord. Los días del Gitano, es el título de un interesante policial retrofuturista escrito por el inolvidable Walter Slavich y dibujado por el talentoso Enrique Breccia. El mismo consta de una veintena de episodios, que fueron recopilados en tres libros de entre 96 y 104 páginas, formato 24×17 Cms. B/N. Primero, la familia, Las dos mujeres y La Tríada de Yugoslavia, cuyo arribo al circuito de comiquerías nacionales tuvo frecuencia mensual, incluso, durante la segunda mitad del año pasado.

MI RELIGIÓN

En una gran urbe cosmopolita, presumiblemente norteamericana, Yorko Karabatic, gitano vinculado a la cultura romaní, es un circunspecto hombre de mediana edad. Además de un incorruptible y determinado agente de la fuerza policíaca local, división especial, experto en el manejo de cuchillos, que carga con una oscura y trágica historia familiar sobre sus espaldas. Por expreso pedido de su superior inmediato, deberá infiltrarse en las filas de Blas, un poderoso e intocable jefe mafioso ligado a su propio pasado, para desarticular la oscura e influyente organización criminal que lidera (dedicada a la comercialización de armas en el mercado negro), Multinacional Blas, desde el interior. 

Yorko, mostrando indiferencia hacia Alice.

Dos serán los problemas iniciales de la misión. En primer lugar, las constantes pesadillas ligadas a su infancia y el exterminio de la comunidad que integraba. De otro, la decisión de no contarle a su pareja, Alice, sobre la nueva tapadera, y fingir que ya no la ama, para alejarla, con la intención de protegerla. Gracias a la ayuda del Dr. Pithon, especialista en reencarnaciones, logrará interpretar el significado de aquel repetido sueño, obteniendo claridad respecto del rol que jugó su nuevo jefe en esa masacre. En lo que respecta a su pareja, las cosas saldrán tremendamente mal, tras un accidente automovilístico propiciado por sospechas de infidelidad, que la dejará parapléjica.

Dispuesto a ganarse la confianza de su nuevo patrón, aceptará convertirse en guardaespaldas de Ariana, su joven y bella hija. Tal situación derivará en un fogoso romance que, eventualmente, conducirá al casamiento de ambos. No sin cierto doloroso sacrificio personal, y contando con la invaluable ayuda del Juez Morgan, el gitano logrará dar con las pruebas de la actividad delictiva que conducirán a la cárcel a su suegro. Blas será enviado a un manicomio tras fingir demencia, logrando posteriormente evadirse, para huir a la tierra en la que todo comenzó, Yugoslavia. El círculo de sangre comenzará a cerrarse con el nacimiento del hijo de Ariana y Yorko, quién contará con dos impensables aliados para concretar su ansiada venganza. Una que, según cierta aciaga profecía, puede llegar a costarle la propia vida.

Los letales lanzamientos de cuchillos del infiltrado,

AMOR GITANO 

Si algo queda en claro tras la lectura de esta lograda trilogía, es que sus responsables se divirtieron sobremanera gestándola. Ello se evidencia en muchos pasajes del serial, cuya consigna argumental básica, la desarticulación del imperio criminal del villano, se completa en el volumen dos. ¿Cómo sigue la cosa, después? Subiendo la apuesta, contraponiendo a los personajes centrales (muy bien perfilados) con sus raíces, en lo que es un ingenioso giro argumental. Simultáneamente y desde el principio mismo, se define el tono del relato, serio y adulto, sí, pero con reservas. Partiendo de un conflicto dramático que se nutre del policial clásico (la premisa del agente encubierto que pierde el norte), pero habilitando ciertas dosis de humor y hasta fantasía, conforme los capítulos transcurren; Slavich juega a gusto subvirtiendo las consabidas fórmulas creativas sobre la marcha, aprovechando, de paso, la rica y variada cosmogonía gitana

 En el apartado artístico, a la solvencia y talento habituales de Enrique, en plena madurez creativa y excelso nivel, se agrega una sugerente imaginería visual, que  otorga a la obra su identidad gráfica distintiva. El diseño de esa particular y anónima ciudad tiene una cantidad significativa de elementos futuristas, autos que flotan sobre el pavimento, por ejemplo, pero también un tipo de arquitectura específica, edificios habitacionales de gran altura aunque escasas ventanas, ghettos en los que proliferan personas excluidas del sistema (sumidas en la miseria), y una especie de droga de consumo masivo, que se fuma mediante unas extrañas pipas de agua. Todos los personajes tienen su impronta característica y la acción está retratada eficazmente. El recurso de la splash-page al final de cada episodio, incluso, acrecienta el suspenso.

Caos y desidia sobre el cemento.

Así las cosas, estamos frente a un buen trabajo, de esos que habilitan más de una lectura para permitirse apreciar la riqueza de detalles puesta de manifiesto por dos consumados profesionales del medio. Y buen trabajo de rescate por parte de Doedytores, que debió sortear no pocos inconvenientes para lograr una calidad impresa adecuada, demostrando que con tiempo, trabajo y voluntad, si se quiere, se puede.

Mariano Sicart

Rosarino, 45 años. Licenciado en Comunicación Social (UNR). Comiquero por naturaleza, casi. Cinéfilo. Voraz lector, accidental escritor.